Dermatitis atópica
Es una enfermedad inflamatoria de la piel que se
caracteriza por un enrojecimiento y sequedad de la piel que provoca
picor y rascado. Es benigna y no contagiosa.
Es
crónica y cada vez más presente. Ha multiplicado su prevalencia por
2 y 3 veces en los últimos 30 años, a causa de factores ambientales
y al incremento de productos irritantes.
Cursa
en periodos de brote e interbrote. Cuando la enfermedad está en su
máxima expresión hablamos de brote; en periodos de remisión,
hablamos de interbrote.
Pica
hasta la desesperación, se inflama, no sabes cuándo va a aparecer.
El niño duerme mal y tiene falta de concentración en el colegio.
Las marcas de su piel se ven y los brotes le generan ansiedad. Afecta
incluso a los padres, que se sienten impotentes y exhaustos.
La mayoría de los afectados por esta enfermedad inflamatoria suelen ser niños menores de 5 años.
Puede derivar en otros problemas
La
dermatitis atópica no es un fenómeno aislado. En ocasiones, puede
derivar en otros problemas como el asma y alergias alimentarias y
respiratorias.
Al
igual que existe atopia en la piel, puede existir una atopia en el
sistema respiratorio, que se manifiesta en forma de asma, o una
atopía en el tubo digestivo que se presenta en forma de alergia
alimentaria. A esto se le llama la marcha atópica
Hay
estudios que demuestran que un niño con una atopia controlada, tiene
menos posibilidades que derive en complicaciones de este tipo.
¿Y que puedo hacer para evitar los brotes?
Baño
El baño es muy necesario pero puede resecar la piel si no se toman ciertas precauciones. Utiliza productos específicos para la piel atópica, no tienen jabón y evitan que la piel se deshidrate. El baño debe ser corto y el agua tibia-caliente (30º-35º). En niños mayores, es preferible la ducha al baño. Evita esponjas y frotar la piel.
Ropa
debe evitar la l ana y ciertas fibras sintéticas. Elija ropa de algodón o lino. Lava la ropa con undetergente suave, aclara la colada abundan- temente y evita los suavizantes.
En invierno
La dermatitis atópica empeora a causa del frío, la baja humedad y la calefacción. Por lo tanto, sus síntomas pueden ser más notorios en esta época. Mantén la temperatura en casa entre 20-22º y presta especial atención en hidratar bien la piel del niño a diario.
En verano
La dermatitis atópica generalmente mejora con el sol y la playa. Los baños de agua de marpueden ser muy beneficiosos. Ten precaución con el sol y utiliza cremas específicas con FPS 50+. El cloro de las piscinas puede secar la piel. Es recomendable que el baño sea corto, acláralo en la ducha inmediatamente después y aplícale una loción hidratante.
Concienciación
Al hacerse tu hijo más mayor, será importante que empiece a tomar control en el manejo de su dermatitis. Enséñale cómo prevenir los brotes, recuérdaselo de forma periódica y ayúdale a controlar la urgencia de rascarse cuando le pique la piel.
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